LA DOCTRINA SECRETA.

Traducido y compilado por J. Rodros.
Blavatsky Editorial, México, 2005.

La Doctrina Secreta es tan sólo un fragmento muy pequeño de la Doctrina Esotérica conocida por los miembros más elevados de las Hermandades Ocultas. Contiene, dice ella, sólo tanto como puede ser recibido por el Mundo durante este siglo que viene. [Siglo XX]. (HPB Notas Bowen, 1)

Ven a la D.S. (dice ella) sin ninguna esperanza de obtener de ella la Verdad final de la existencia, o con cualquier otra idea que la de ver que tan lejos te pueda conducir HACIA la Verdad. Ve en este estudio un medio para ejercitar y desarrollar la mente que otro tipo de estudios jamás había tocado. (HPB Notas Bowen, 4).

El Verdadero estudiante de La Doctrina Secreta es un Jñâna Yogin, y este sendero de Yoga es el Verdadero Sendero para el estudiante Occidental. Es para proporcionarle señales en el Sendero que fue escrita La Doctrina Secreta.
(HPB, Notas Bowen, 7).

 

NOCIONES EQUIVOCADAS SOBRE
“LA DOCTRINA SECRETA”

Desde la publicación de la Doctrina Secreta los Estudiantes de Teosofía (fuera de los círculos interiores de las Ciencias Ocultas) se han quejado de que las enseñanzas contenidas en la obra no les satisfacen. Uno, mencionando el largo y rabioso insulto que de ella hace un antiguo, aunque realmente insignificante, si acaso brutal enemigo, me regaña por dejar una puerta abierta para esta clase de críticas por tomar muy poco en consideración la ciencia moderna y el pensamiento moderno (!); otro se queja que mis explicaciones no son completas; expresándose de la siguiente manera:
Durante los últimos diez años, he sido un asiduo lector de la literatura teosófica. He leído y releído la Doctrina Secreta, y he cotejado los pasajes y nada es más desalentador que encontrar las mejores explicaciones sobre puntos Ocultos, justo cuando empiezan a hacerse un poco lúcidos, estropeados por una referencia a alguna filosofía o religión exotérica, la cual interrumpe el curso del razonamiento y deja la explicación inacabada... Podemos comprender partes, pero no podemos obtener una idea sucinta, en especial de las enseñanzas respecto a Parabrahm (lo Absoluto) el l’ y 2’ Logos, el Espíritu, la Materia, Fohat, etc., etc.
Esto es el resultado directo y natural de la muy equivocada noción de que la obra que he llamado la “Doctrina Secreta” hubiese jamás pretendido que se ajuste con la ciencia moderna o que explicara “puntos ocultos”. Estaba y aún estoy más interesada con los hechos que con las hipótesis científicas. Mi objeto principal y único era el poner en relieve que los principios básicos y fundamentales de toda religión y filosofía exotéricas, antigua o nueva, del primero hasta el último, eran tan sólo ecos de la prístina “Religión de la Sabiduría”. Traté de demostrar que el ARBOL DEL CONOCIMIENTO, como la Verdad misma, era Uno; y que no obstante que difieran en forma y color, el follaje de los vástagos, el tronco y sus ramas principales eran aún aquellas del mismo antiguo Árbol, en cuya sombra se había desarrollado y crecido la (ahora) filosofía religiosa esotérica de las razas que precedieron nuestra actual humanidad en la tierra.
Este objeto, yo creo, lo llevé tan lejos como podía ser llevado, en los dos primeros volúmenes de la Doctrina Secreta. No fue la filosofía oculta de las enseñanzas esotéricas lo que me propuse explicar al mundo en general, porque entonces el calificativo de “Secreto”, se habría convertido como el secreto de “Polichinela” voceado a la manera de un escenario aparte; sino que simplemente traté de dar aquello que podía divulgarse, y ponerlo en paralelo con las
creencias y dogmas de las naciones pasadas y presentes, mostrando de esta manera la fuente original de estas últimas y de qué manera han llegado a desfigurarse. Si mi obra es, hasta este día de suposiciones materialistas e iconoclastas, demasiado prematura para las masas profanas—tanto peor para esas masas. Pero no era demasiado prematura para los estudiantes serios de la teosofía—excepto aquellos, quizás, que habían esperado que un tratado sobre tales intrincadas correspondencias, como existen entre las religiones y las filosofías del casi olvidado pasado, y aquellas de la época moderna, podrían ser tan simples como una revista sensacionalista de un puesto de periódicos en una estación de ferrocarril. Inclusive un sistema de filosofía por sí solo, ya sea el de Kant o Herbert Spencer, de Spinoza o de Hartmann, requiere del estudio de más de varios años. ¿No es lógico, por lo tanto que una obra que compara varias docenas de filosofías y más de media docena de religiones mundiales, una obra que tiene que develar las raíces con las mayores precauciones, ya que sólo puede aludir indirectamente a los capullos secretos aquí y allá—no puede ser comprendida a la primera lectura, ni siquiera después de varias de estas, a menos de que el lector elabore por sí mismo un sistema para tal propósito? Que esto puede hacerse, y se ha hecho lo muestran los “Dos Estudiantes de la S. E.”. Ellos están sintetizando ahora la “Doctrina Secreta” y lo están haciendo de la manea más lúcida y amplia, en esta revista. Ellos no entendieron la obra mejor que otros, inmediatamente después de haberla leído. Pero se pusieron a trabajar diligente y resueltamente. Hicieron un índice de la obra para ellos mismos, clasificando el contenido en dos porciones—La exotérica y la esotérica; y habiendo logrado esta labor preliminar, ellos presentan ahora la primera parte a los lectores en general, mientras que la segunda la han guardado para su propia instrucción y beneficio prácticos ¿Por qué no todo serio y sincero teósofo hace lo mismo?

Hay varias formas de adquirir conocimiento: (a) aceptando ciegamente los dogmas de la iglesia o de la ciencia moderna; (b) rechazando ambas y empezando a buscar la verdad por uno mismo. El primer método es fácil y conduce a la respetabilidad social y a la alabanza de los hombres; el otro es difícil y requiere más que una devoción ordinaria a la verdad, un desprecio de los beneficios personales directos y una resuelta perseverancia. Esto era así en los tiempos antiguos y lo es también ahora, excepto quizás, que tal devoción a la verdad ha sido más rara en nuestros propios días de lo que lo fue antaño. En verdad, la renuencia de los estudiantes Orientales modernos a pensar por ellos mismos es ahora tan grande como las extorsiones y la crítica de los Occidentales sobré los pensamientos de otras gentes.
Él exige y espera que su “Sendero” sea construido con todos los artificios egoístas del confort moderno, macadamizado, dotado de ferrocarriles rápidos y telégrafos, y hasta telescopios, a través de los cuales pueda, estando cómodamente sentado, supervisar las obras de otras gentes; y al mismo tiempo criticarlos, buscando el más fácil, a fin de jugar al Ocultista y al Estudiante Amateur de Teosofía. El verdadero “Sendero” al conocimiento esotérico es muy diferente. Su entrada está cubierta por la maleza y la breña del abandono, y la parodia de la verdad que durante largas edades ha obstruido el camino obscurecido por el desprecio orgulloso de la altanería, que distorsiona toda verdad al desenfocarla. Únicamente introducirse en el umbral, exige una labor de años, incesante y frecuentemente sin recompensa, y una vez del otro lado de la entrada, el exhausto peregrino tiene a duras penas que subir a pie, a través del angosto camino que conduce hacia alturas prohibidas, desmedidas y desconocidas en las montañas, salvo para aquellos que han alcanzado antes, las cumbres cubiertas de nubes. De esta manera debe subir, paso a paso teniendo que conquistar por sus propios esfuerzos, cada pulgada de terreno ante él; moviéndose hacia adelante, guiado por señales extrañas en el paisaje, cuya naturaleza sólo puede averiguar descifrando las inscripciones curtidas por la intemperie, y medio borradas, a medida que recorre el camino, ya que ¡hay de él!, si, en vez de estudiarlas, se sienta a la orilla con indiferencia diciendo que son “indescifrables” La “Doctrina del Ojo” es maya; sólo la del “Corazón”, puede hacer de él un electo.
¿Es de extrañar que muy pocos alcancen la meta, que muchos sean los llamados pero pocos los escogidos? ¿No se explica la causa de esto en tres renglones de la página 27 de la “Voz del Silencio”? En donde se dice que mientras “Los primeros repiten con altivez: “Vean como sé”, los últimos, los que con humildad han hecho acopio de lo cosechado, confiesan en voz baja “así he oído yo”; y por esto, se convierten en los únicos “escogidos.”

 

 

H.P. Blavatsky

* La Doctrina Secreta: Síntesis de la Ciencia, la Religión y la Filosofía, por H. P. Blavatsky, Londres, 1888.
Nota: Actualmente sólo existe una traducción al castellano de La Doctrina Secreta, realizada a partir de la 3ª. Edición inglesa de 1893, y publicada por varias casas editoriales, sin Índice Temático. En inglés existen 3 ediciones: (1) edición facsímile del original, los dos volúmenes en uno por Theosophy Company; (2) edición facsímile del original en 2 vols., Theosophical University Press, Pasadena; (3) edición fiel al original en 2 vols. con correcciones de Boris de Zirkoff, Theosophical Publishing House, Wheaton.

 

Obras de Estudio de la Doctrina Secreta.

* Las Notas Bowen: La Doctrina Secreta y su Estudio, por H.P. Blavatsky. Notas tomadas por Robert Bowen, Blavatsky Editorial, México, 2006.

* Principios, Axiomas y Doctrinas de la Filosofía Esotérica, expuestos por H. P. Blavatsky. Blavatsky Editorial, México, 2006.

* Capítulos Fundamentales de la Doctrina Secreta e Isis Develada, por H. P. Blavatsky. Blavatsky Editorial, México.

* Transactions of the Blavatsky Lodge [Memorias de la Logia Blavatsky], Comentarios sobre las Estancias del Vol. I, por H. P. Blavatsky. Ed. U.L.T., y la ed. T. U. P., 1946 (1ª. Ed. 1890-91).

* Selected Studies in The Secret Doctrine. [Estudios Selectos de la Doctrina Secreta], por Salomón Lancri, Theosophical Publishing House, Londres 1977
.
* Theosophical Gleanings, [Extractos Teosóficos] por Dos Estudiantes. Revista Lucifer Vols. VI, pp. 51-57; 134-140; 210-15, 305-14; 407-412; 499-500, VII, pp. 69-74.

* Studies in The Secret Doctrine, [Estudios de la Doctrina Secreta] Vols. I y II, por B. P. Wadia, Theosophy Company, Bombay 1997.

* Indicios Ocultos de la Doctrina Secreta, por William Q. Judge, Logia Unida de Teósofos, Los Ángeles, California.

* Proceedigs of The First International Symposium on H. P. Blavatsky’s Secret Doctrine, San Diego, July 21 & 22, 1984 [Memorias del Primer Simposio Internacional sobre la Doctrina Secreta de H. P. Blavatsky, San Diego, 21 y 22 de julio de 1984] Wizards Bookshelf - 171 W. Main - Mecosta, Michigan

* The Divine Plan, [El Plan Divino], Escrito en Forma de un Comentario sobre la Doctrina Secreta de H. P. Blavatsky, por Geoffrey Barborka. Theosophical Publishing House, Adyar, 1980.

* The Peopling of The Earth : A Commentary on Archaic Records: in The Secret Doctrine, [El Poblamiento de la Tierra : Un Comentario sobre los Registros Arcaicos en la Doctrina Secreta] por Geoffrey Barborka, Theosophical Publishing House Wheaton Ill., 1975.

* The Story of Human Evolution : Written in The Form of a Commentary on The Stanzas of Dzyan – Second Series, [La Historia de la Evolución Humana : Escrita en Forma de un Comentario sobre las Estancias de Dzyan – Segunda Serie], por Geoffrey Barborka, Theosophical Publishing House, Adyar, 1980.

* Secret Doctrine Questions and Answers. La Doctrina Secreta: Preguntas y Respuestas], por Geoffrey A. Barborka. Wizards Bookshelf, San Diego, 2003.

* The Stanzas of Dzyan : Notes for Study and Discussion on Cosmogenesis and Anthropogenesis, [Las Estancias de Dzyan : Notas para el Estudio y Discusión sobre la Cosmogénesis y la Antropogénesis], por Elsie Benjamin, Point Loma Publications, San Diego, 1981.

* The Book of Kiu-te or The Tibetan Buddhist Tantras: A Preliminary Analysis [El Libro de Kiu-te o Los Tantras Buddhistas : Un Análisis Preliminar], por David Reigle Wizards Bookshelf, San Diego, 1983.

* Blavatsky’s Secret Books. [Los Libros Secretos de Blavatsky] por David y Nancy Reigle. Wizards Bookshelf San Diego, 1999.

 

Obras Históricas Sobre la Doctrina Secreta.

* Rebirth of The Occult Tradition: How The Secret Doctrine of H. P. Blavatsky was Written. [El Renacimiento de la Doctrina Secreta: Cómo fue Escrita La Doctrina Secreta de H. P. Blavatsky].

* The Making of The Secret Doctrine. [Cómo se Elaboró la Doctrina Secreta] artículo publicado en: H. P. Blavatsky and The Secret Doctrine por Virginia Hanson, Theosophical Publishing House, Wheaton, 1988.

* The Writing of The Secret Doctrine, por Kirby Van Mater, artículo publicado en An Invitation to The Secret Doctrine, Theosophical University Press, Pasadena, 1988.

* Reminiscences of H. P. Blavatsky and The Secret Doctrine, [Reminiscencias de H. P. Blavatsky y La Doctrina Secreta) Cómo se escribió la Doctrina Secreta, por la Condesa Constance Wachtmeister, (1893) Segunda ed. Theosophical Publishing House, Wheaton, 1976.

* Acerca de la Doctrina Secreta y las Cartas Mahâtma. Blavatsky Editorial, México.

 

Índices Temáticos de la Doctrina Secreta.

* Índice de Boris de Zirkoff, Vol. III, The Secret Doctrine, Quest Books, Wheaton, 1993.

* Índice de John Van Mater, The Secret Doctrine, Theosophical University Press, Pasadena, 1997.

* Índice de Theosophy Company, Los Ángeles, 1939.

 

Libros de Referencia de la Doctrina Secreta.

Wizards Bookshelf, Box 6600 San Diego, CA. 92166

* The Source of Measures, por J. Ralston Skinner, 1875.

* Esoteric Buddhism, por A. P. Sinnett, 1883.
* The Desatir, trad. inglés Mulla Firuz Bin Kaus, 1818.

* The Book of Enoch The Prophet, trad. inglés Richard Laurence, 1888

* The Chaldean Account of Genesis, por George Smith, 1876

* Qabbalah: The Philosophical Writings of Solomon Ben Yehudah Ibn Gebirol or Avicebron, por Isaac Meyer 1888.

* The Gnostics and Their Remains, por Charles W. King, 1887.

* Plato: Cratylus, Phaedo, Parmenides, Timaeus and Critias trad. inglés Thomas Taylor, 1793.

* The Divine Pymander of Hermes Trismegistus (Thot the Egyptian), trad. inglés John Everard, 1650.

* Eleusian and Bacchic Mysteries, por Thomas Taylor, con notas y Glosario por Alexander Wilder 1875.

* Sacred Mysteries among The Mayas & Quiches, por Dr. Augustus Le Plongeon.

* The Mysteries: Iamblichus, trad. inglés Thomas Taylor.

* The Zohar (Bereshit Genesis), trad. por Nurho de Manhar.

* Theon of Smyrna: Mathematics Useful for Understanding Plato, trad. por Robert & Deborah Lawlor, 1978.

* New Platonism and Alchemy, por Dr. Alexander Wilder.

* The Anugita, trad. inglés K. T. Telang, 1882.

* Mystical Monsters, por Charles Gould.

* The Life and Teachings of Paracelsus, por Franz Hartmann.

* The Lost Fragments of Proclus, trad. Thomas Taylor, 1825.

* Sepher Yetzireh, por W. Wynn Westcott, 1893.

* Sod, The Son of Man, por Samuel F. Dunlap, 1861.

* Mythological Astronomy of The Ancients Demonstrated, por Sampson Arnold Mackey, 1822.

 

Distribuídos por Blavatsky Editorial
En Castellano

* La Anugita, trad. K. T. Telang, trad. castellano. Edmundo Weisman y Zulema González, 1986.

* La Masonería Oculta, por Jean Marie Ragon (1853), Berbera Editores,
México.

* Buddhismo Esotérico, por A. P. Sinnett.

* Poimandres, (versión bilingüe: griego-castellano), trad. Muñoz Moya. Muñoz Moya y Montraverta, editores, Barcelona 1987.

* Orthodoxie Maconique suivie de La Maconnerie Occulte et de L’Initiation Hermetique, por Jean Marie Ragon, Paris 1853. (original en francés en fotocopias).
En castellano: Curso Filosófico de las Iniciaciones, por J. M. Ragon, Berbera Editores, México

 

 

Portal